martes 24 de noviembre de 2009

Dos mujeres y paisaje
Auteur: Víctor Manuel García




Lo más terrible se aprende enseguida


y lo hermoso nos cuesta la vida.



jueves 12 de noviembre de 2009

40 años no es nada...


Esta semana se han cumplido 40 años del comienzo de Sesame Street. Barrio Sésamo (el ejpañol) empezó un poco más tarde, en concreto hace 33 años. Ese programa es mi infancia, es inevitable sonreír cuando recuerdo cómo, cada tarde, con la merienda, me sentaba en el suelo frente al televisor y me empapaba de Coco, Epi, Blas, la Rana Gustavo, la gallina Caponata, Espinete, Don Pimpón, etc, etc, etc. Aún a veces sale mi vena más rebelde y les digo muy sencillamente a los niños: - A ver, esto es cerca, esto es lejos...-

Pero sin duda lo que más he llevado conmigo a lo largo de estos 30 años son los gags de Epi y Blas. Por supuesto jugaba con mi hermana -o sola, porque escucharme, ella, no me escuchaba mucho- y mi tata hacía de Blas y yo de Epi, naturalmente. Yo era la que daba por saquete - siempre ha sido así- y ella era la autista -idem, eadem, idem-. Yo contaba ovejitas porque no podía dormir y era fantasiosa, mientras ella era pragmática, toda una pequeña literata y parada, muy parada. Y así crecí.




Aún tengo un muñeco de Epi que me recuerda quién fui y quién sigo siendo. Aún disfruto imitándoles, aunque mi hermana hace tiempo que no me sigue el juego. ¡Qué recuerdos! ¡Qué vida aquella! Brindo por otros 40 años.


domingo 25 de octubre de 2009

Hoja caduca, hoja perenne.

Foto: Blanca G. M.

Por si alguien no se ha dado cuenta porque anda despistado o en su tierra no ha empeorado el tiempo, ya es otoño. Las hojas caducas van cayendo y los árboles se ven desnudos y sin protección durante largos meses, perdiendo de paso su sex-appeal -eso me han dicho-. En esta estación, muchas personas pierden esas "hojas" que le cubren , que le protegen del mundo. Pueden perder el humor más socarrón, la positividad, la alegría, la esperanza... El otoño puede afectar en muchos grados y ya sabemos que cada persona es un mundo.

A mí en particular me afecta y mucho. Comienzan los cambios de tiempo, las lluvias, cae la noche antes - a partir de hoy va a ser un horror-, la luz es distinta... Desde que ha empezado el otoño de verdad -para mí empieza en octubre cuando el cierzo aparece- sólo he escrito una vez en el blog y me cuesta hacer cada cosa un potosí. Los dolores se triplican, suelo ponerme enferma -esta vez ha sido el Crohn, mañana maravillosa colonoscopia- y me cuesta levantarme más de lo normal porque no duermo bien. Y eso que este año me siento mucho mejor que antaño. Vivo en pareja y eso me ha hecho más fuerte, lo sé, me voy conociendo. Mientras caen mis hojas caducas, van apareciendo hojas perennes que construimos con amor y esfuerzo. Y cuando una esta mal, la otra le ayuda y viceversa. Y si un día nos encontramos mal las dos, dejamos que pase, sabiendo que mañana será otro día. Es mucho más bonito vivir el otoño acompañada, por eso este año sufro menos. Otro motivo para sentirme feliz.

Así que si sois de los que en esta estación veis todo gris, pensad más allá de vuestra inseguridad y apoyaos en lo que os mantiene a flote en los momentos malos. Pensad en lo bueno que vendrá e id dando pasitos poco a poco, aunque sean cortos. Yo es lo que pienso hacer. Y da igual si vivís solos o con una ristra de gente en casa. La soledad es muy jodida y aparece en los lugares más insospechados. De hecho el sentimiento de soledad y el otoño van de la mano. Yo no me pienso dejar, porque espero cosas grandes de este otoño, del invierno y de la primavera que vendrá. No pienso perder más hojas que las estrictamente necesarias y no voy a perder mi arma secreta, mi sex-appeal. Quien me conozca sabe que estoy buenorra de la muerte. ¡Hala pues!


"Se va la tarde y me deja
la queja
que mañana será vieja
de una balada en otoño".

domingo 4 de octubre de 2009

Una mirada, un amor.

Dino Valls: "Mañana será nunca"

Estaban sentados, abatidos y tristes en una casa que de repente, por causas ajenas a ellos, se había vuelto sombría, sin vida interior. Ninguno sabía muy bien por qué el otro tenía ganas de llorar o de gritar con fuerza. En ese pequeño apartamento la vida les asfixiaba, así que muy sabiamente uno le dijo al otro:
- Salgamos a que nos dé el aire un poco-.

Se vistieron casi sin ganas, sin mirarse apenas... Y eso que el amor entre ellos era como una roca volcánica: dura, resistente y ardiente al mismo tiempo. Y en cuanto salieron de casa el rictus de sus caras cambió por completo. Se dieron la mano como solían hacer, sonrieron con algo de tristeza y llegaron a un bar cercano pero desconocido.

Enseguida se produjo el chispazo, la vuelta a la vida. Se miraron a los ojos, unos ojos llenos de contenida emoción, brillantes, casi a punto de explotar. Y la conexión volvió a aquellas almas gemelas. Casi sin hablar, mediante miradas, confesaron el amor del uno hacia el otro, la felicidad y el orgullo de quien ama y se siente amado. Hicieron el amor a una distancia prudencial, había casi medio metro entre ellos . Se puede hacer el amor de muchas maneras, incluso sin hablar ni tocarse más que las manos... Hasta se ama viendo cómo come la otra persona, cómo abre de forma sugerente su boca y se entrevé la punta de la lengua en contacto con los alimentos. Se amaron durante un buen rato, sin sentirse observados. Más que nada porque se creó tal burbuja que no tuvieron constancia de existencia alguna. Tras beber algo y comer lo mínimo volvieron a casa.

Aquella casa ya no era la de antes. La luz había vuelto a iluminarla, porque las almas que la habitaban volvían a arder. Y es que una casa sin alma no es nada. Y el alma la ponen aquellos que viven en ella. Una casa es hermosa si los que la habitan se aman y es un horror si en ese lugar hay dolor en vez de amor. Mañana puede ser tarde. Lo ideal es que, las almas que habitan una casa no se vayan a la cama sin sentir el amor que saben que se tienen.
Mañana será nunca.

viernes 18 de septiembre de 2009

¡Jaaaaa, la paya eeesta!




¡Tá comprobaooo!. Dos semanas con los ninyos eshos y ya soy una más, paaaaya. Esde aora esta soi llo. En casa y tóó. Asina m'equedao. ¡Y anios que me queeedaaan! No sabo escriví y no savo hablá. Asina, oigan.


Jaaa! y esta es la nueva muuuuusica que me guuuushta, güeeeeno, que le gusta a los payos de nosostro los gitaaano.

PD: Los malos payos ponen nuncios antes de las cansiones, mala llerba les coma por dentro.

domingo 6 de septiembre de 2009

Bajando por la montaña rusa.

Didier LourenÇo

Cualquiera que me conozca o que sea una persona asidua a este lugar perdido de la mano del mismísimo, sabe que soy carne de psicólogos varios. Lo que quiero decir es que soy una persona bastante complicada, tanto interior como exteriormente (difícil de ver, diría yo) y que por lo menos hay una persona en este mundo que se compró un piso con lo que le pagué para que me arreglara el alma y la cabeza.

La psicóloga me dio unas pautas durante cinco años -¿ya os he dicho que le puse un piso?- y creo que me ayudó en lo fundamental. Sigo viviendo y a ratitos, como todo el mundo, soy feliz. Pero como "buena psicoanalista" creo sinceramente que no me dotó de algunas herramientas fundamentales para que mi ser no cayese una y otra vez en un bucle del que cuesta salir, aunque se sale.

En ocasiones apuro tanto... No me dejo dominar por las múltiples llamadas del estrés del cuerpo y el alma que, llegado el momento, todo estalla y sale mi angustia por todos los poros de mi piel. Y así estamos.

Si me pongo a analizar lo que me estresa de manera objetiva, casi todo tiene solución. Supongo que es un ejercicio que debo hacer, que estoy haciendo y seguiré trabajando en un futuro.

Todo tiene solución menos la muerte. Así que el tema del curro, el piso, la familia política, mi mala salud de hierro, mi inseguridad y mis miedos tienen remedio. Lo que no tiene mucho remedio es ver cómo mi madre poco a poco pierde comba y, aunque sé que es ley de vida, creo que es lo que más me duele. Me angustia pensar en una llamada un día, en un ingreso que se complica poco a poco...

La diferencia entre las otras ocasiones en que veo un precipicio es que ahora me siento acompañada, hay alguien que me cuida sin condiciones y a la que yo cuido cuando los términos se invierten. Me puedo quitar las corazas y contarle mi sufrimiento y ella, que no es ajena al término llamado depresión, me entiende y me ayuda. No huye como hicieron otros, sé que va a estar en las alegrías y en las penas... Y una leve sonrisa casi ilumina mi rostro gracias a ella.

PD: Chaplin siempre lo tuvo claro. Os dejo un guiño a la vida. A ver si aprendo.

viernes 21 de agosto de 2009

Me faltan horas al día...

 ... para estar contigo, mientras realizamos las tareas rutinarias de la vida.

Me faltan horas al día para encontrar la casa que compartiremos.

Me faltan horas al día para amarte.

Me faltan horas al día para hacer algo especial contigo.

Me faltan horas al día para estar también con mis amigos.

           Me faltan horas al día para pensar en nuestro futuro próximo.

           Me faltan horas al día para dormir contigo.

Me sobran horas al día de calor y agotamiento.

Me sobran horas al día de dolores varios.

Me sobran horas al día ocupándome de gente que no somos nosotras.

Me sobran horas al día de mis pequeños grandes agobios.


Quedan diez días para empezar a trabajar y éste ha sido el verano más difícil y más bonito de mi vida. No hemos tenido vacaciones y eso que llevo dos meses "disfrutando" de ellas. No hemos tenido treguas, pero sí nos han permitido bloquearnos varias veces. Sí, pero no y no pero sí. Todo y nada. Nada y todo. Así es la vida, cariño, pura dualidad.






domingo 2 de agosto de 2009

Laissez faire...


   Hace ya un tiempo que decidí hacer caso omiso de aquellos que me decían cómo debía ser y cómo tenía que obrar y, desde entonces, estoy más feliz conmigo misma. Aún sigo luchando, que toda una vida dejándome manipular no se borra de la noche a la mañana. Pero, aunque siga doliendo, ahí estoy yo, terca como buena maña.

   Y desde que te conozco, tan parecida a mí como eres en algunos aspectos, soy más objetiva y más fuerte. El problema viene cuando determinada gente juzga sin conocer o recurriendo a una supuesta moralidad que ni siquiera ellos saben cuál es. Te hacen daño y pienso:

   ¿Por qué la gente se ve capacitada para juzgar cuando o bien desconocen o no ven más que la paja en el ojo ajeno? Si me pongo a pensar -y lo he hecho, que conste- más de uno debería callarse e incluso lavarse la boca antes de referirse a nosotras. 

   Cuando uno respeta a los demás, merece ser respetado. Y me refiero a todas las facetas de la vida. Como cuando se acuñó el término capitalista que luego sirvió de referencia a la Revolución Francesa. Dejadnos hacer mientras no hagamos daño a los demás con nuestros actos, dejad pasar a los que nos hemos liberado de un yugo y queremos poder vivir en paz. Vamos, digo yo. 



Ruido de iluminados, gritan desde sus hogueras 
que trae el fin del mundo la luz de la diferencia. 
Ruido de inquisidores, nos hablan de libertades 
agrietando con sus gritos su barniz de tolerantes.


miércoles 29 de julio de 2009

"Turismo" hospitalario...

Hospital Miguel Servet


   Cada uno se plantea las vacaciones como puede, pero hay veces que los planteamientos pasan a ser quimeras en un horizonte muy lejano.

   Este año parecía que iba a haber un poco de todo. Nuestras posibilidades eran limitadas, pero algo iba a caer. Claro que no contábamos con los hospitales. Yo, que estoy acostumbrada a lidiar por esos campos, me hice una pequeña ilusión... craso error.

   El sábado 18 (día del alzamiento nacional, ejem) dieron el alta a mi madre, así que planeamos unos días tranquilos en la costa dorada. Pero el domingo todo se complicó y el lunes ya estábamos en Mataró porque el hermano de mi pareja estaba muy malito. Como aún no estoy muy integrada en la familia política, un día dormí en Sabadell, otro en Premià, otro en Cambrils... Tras luchar durante tres días como un jabato, F. falleció y  tras un funeral impersonal que no merecía en Mataró, nos volvimos a Cambrils. Este fin de semana mi padre se cayó en Mañolandia y desde entonces está en cama sin poder moverse para nada. Y ayer tuvimos que volver con mi madre y llevarla a urgencias -lugar que conozco como la palma de mi mano-. Y ahí se va a quedar un tiempo, en el hospital de siempre. No tardó ni 10 días en volver, algo que pasa constantemente desde el mes de febrero.

   Y así estamos. Otro verano de disfrute y jolgorio... y ya van unos cuantos. Y si al menos el turismo hospitalario me sacase de Zaragoza (atención: sarcasmo puro y duro), tendría nuevos parajes que descubrir, pero con mi familia no nos da ni para eso.

  Y ahora en serio, llevamos unos días muy duros y tanto el cuerpo como el alma comienzan a resentirse. Sólo pido que no vaya la cosa a más, que nos cuidemos entre todos para que nadie más caiga enfermo... ¡Qué narices, quien diga que la salud no es lo primordial en la vida es que es idiota!

Esta canción va dedicada con todo mi corazón a F.  Seguro que le hubiese encantado.


sábado 18 de julio de 2009

De amor, comisuras y corazas.


"Era una señora encantadora, de mentalidad romántica y dulce boca burlona. Su mentalidad romántica era como esas cajitas, procedentes del misterioso Oriente, que van unas dentro de las otras y que por muchas que uno descubra siempre hay una más; y su dulce boca burlona guardaba un beso que Wendy nunca pudo conseguir, aunque allí estaba, bien visible en la comisura derecha."


"Peter Pan". James M. Barrie

Siempre me oculté tras una coraza hasta que te conocí. Dependiendo de la situación, de las personas ante las que me hallara, del dolor o la felicidad en la que me sumergía, podía esconderme tras una coraza más fina o varias del material más indestructible. Por supuesto que siempre era yo, pero había parcelas que escondía, muchas veces inconscientemente, para que no me hicieran daño. Algunas corazas las conservaba cual caballero armado, para que nadie pudiera atravesarme con su lanza, pero otras ni siquiera era consciente de que las llevaba puestas.

Hace tiempo tú me diste algo que nunca habías dado. Una parte de ti que jamás nadie logró. Y cada noche lo recordamos y me estremezco.

¿Qué te doy yo? Me ofrezco sin corazas, tal como soy. Y además tú lo sabes. ¿Recuerdas? Cada vez que me quitaba una coraza lo celebrábamos y hace ya tiempo que no hay nada más que celebrar en ese campo. Eres la única persona en la que he podido confiar mis pensamientos, mis sentimientos, mis miedos, mis dudas... No quiere decir que tenga dobleces con la gente, que va a ser que soy bastante transparente, pero contigo he llegado a quitarme armaduras viejas, de esas que están adheridas, incrustadas en el alma. Y es muy bonito y a la vez me libera, me quita una presión que sólo me hacía más daño.

Así que aquí estoy, con mi alma desnuda, consciente de que aunque conservamos una cajita particular -porque somos personas independientes-, tenemos plena confianza la una en la otra. Esa cajita es parte del respeto que nos tenemos, pero la comisura derecha y las corazas son los regalos que nuestro amor nos ha dado. Y es que... es caprichoso el azar.