
Nicoletta Ceccoli
Asusta. Asusta el frío y asusta el dolor. El dolor causado por el frío "tangible" y por el que hiela el alma. Asusta.
Asusta ese dolor que no le deja dormir, que no permite dormir durante la noche y que no deja que duerma la mente. Asusta.
Asusta el dolor que causa el ver a un ser "invisible" para algunos cuando es tan visible para mí. El dolor no se ve, se siente. Y asusta.
Así que aun asustada por este dolor, por este frío, por la falta de sueños y por la invisibilidad que genera este blog, yo grito.
Grito contra la incomunicación dolorosa, contra el dolor conocido, contra el frío que te apaga la llama.
Grito para hacerte visible, para que al menos haya "alguien" que recuerde que aunque tu dolor y el frío marquen parte de tu existencia, para mí siempre serás la persona que más calor me ha dado y menos dolor me ha causado.