jueves, 13 de enero de 2011

Mina... de... carbón.


Te iba a mandar una nota con palabras manidas o con expresiones mil veces usadas. Que si "happy birthday to you, happy birthday to you...". "Feliz, feliz en tu día..." Supongo que no dejaré de hacer eso, pero no voy a enviarte una felicitación. Este año no.

Es curioso cómo se puede querer a una persona antes de conocerla. Eso me pasó contigo, puesto que tardé en conocerte, al menos físicamente. Sé que suena raro... sí, igual retumba en tu cabeza y te explota, pero no me desdigo.

Así que después de tanto edulcorante -creo que he terminado expresándome como no quería- te voy a decir...

Que tienes una de las miradas más limpias que he conocido. Que sí, que puede llegar a asustar si no se está acostumbrado, pero se puede ver lo que piensas a través de tus ojos... Creo que viene de familia.

Que tu voz da paz y cordura, aunque a veces te sientas la persona menos cuerda... Tu serenidad es aplastante y contrasta con mi inseguridad y mis palabras atropelladas.

Que lo que sale de tu cabecita loca es oro, que manejas el lenguaje como quieres, pones quitas, repones y le das la vuelta a las cosas de manera espectacular. Me conmueve al mismo tiempo que me enrabieta por no saber hacerlo como tú. Pero también te quiero por eso.

Que tienes humor negro, amarillo y eres escatológica en una frase y dulce en otra... Y no te queda mal, tienes ese don. Seguro que hasta cuando insultas lo haces con una elegancia aplastante.

Que ya van 27 lúcidos años, con sus gozos y sus sombras, como la vida de cualquiera. Espero que pese más la alegría que la tristeza, lo espero de corazón.

Y que gracias por escuchar, incluso cuando es evidente que no tienes ganas de hacerlo. Soy consciente a ratos de que mis intentos de mediación cansan al más peinado.

Supe que te iba a querer cuando me empezaron a hablar de ti. Y ahí sigo, como si de una hermana mayor se tratara.

Ya ves que al final todo lo escrito está manido y es cursi, pero si tú te pusiste aquel vestido rosa ese día de septiembre, creo que no pasa nada porque este chicle de fresa endulce tu "happy birthday".

Pongo en mi boca este poema del gran Benedetti.

VIVIR

Vivir es una loca maravilla

una proeza llena de promesas

con enigmas que vienen en la sombra

y canciones que son como banderas


vivir es trasladarse poco a poco

envueltos en el aire y el paisaje

sabiendo que a la vuelta de la esquina

todo es sencillo/ nada es memorable


y sin embargo en esa mansedumbre

esa dulzura / esa tolerancia

hay secretos que son para esconder

en los bolsillos y pliegues del alma


vivir es una suerte a corto plazo

aprovecharla es nuestro compromiso

no importa que fantasmas nos espíen

si al fin uno está en paz consigo mismo


hay que saber vivir con utopías

y con otras variantes de esperanza

y disfrutar lo mágico de un beso

al menos siete veces por semana.

PD: Algún día te escribiré algo que merezca la pena. El invierno no me deja navegar en un mar azul y tranquilo.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Somos.


Este año se nos fue... Murió Labordeta.

En estos días me acuerdo mucho de sus canciones y gracias a Rodo he descubierto este homenaje genial que han hecho en la asociación "Ara Cultural". Y como compartir es vivir, ahí os dejo parte de nuestra cultura aragonesa.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

La ducha psicótica invernal.

En la ducha. Inés Vilchez.


No hay nada más horrible en invierno que los instantes previos antes de meterte en la ducha. Tomar la decisión ya se te hace cuesta arriba, pero en un momento dado ya no te quedan más opciones que agarrarte los machos, quizá porque tienes una cita ineludible con el mundo exterior.

En cuanto entras al baño, dejas que corra el agua. Sí, ya sé que no es nada ecológico, pero en esta casa cuesta un poco que se caliente el agua, qué le vamos a hacer. El baño está frío, helado... casi moqueas hielo conforme te vas quitando la ropa. Y te quitas la camiseta dentro de la ducha, mientras sueltas todas esas barbaridades que no debería decir una señorita de buena familia -ahora ya señora, aunque les pese a algunos-.

Tras mojarte los pies, esos que iban por la casa con calambres de lo fríos que los tienes, decides colgar la alcachofa en su sitio, cual cantante del tres al cuarto, y todo tu cuerpo se llena ahora de agua mientras suena un grito en tu interior y contienes la respiración. Logras hablar y dices temblando... -¡Hostia qué frío, por dios santo y misericordioso!-. Más o menos.

Primero decides lavarte la cabeza para dar tiempo a que ese estupendo champú haga efectos mágicos, como dice la publicidad. Ni se te ocurre cerrar el agua, aunque sepas que por tu culpa, igual se secan los pantanos esos que Franco nos dio. Simplemente separas tu cabeza del chorro mientras mantienes el resto del cuerpo en una curvatura bastante dolorosa.

Lo siguiente es hacer el proceso inverso, es decir, coger el gel y repartirlo por tu cuerpo, eso sí, maldiciendo de nuevo porque, aunque el elemento huele bien, su temperatura a ras de piel deja mucho que desear. Te vuelves a colocar con la espalda ahora en forma cheposa o cifósica (antes fue una espalda lordósica), para que el champú siga actuando hasta que...

Hasta que llega ese momento por todos esperado, ese único instante que se puede prolongar hasta que te entre la mala conciencia, en el que toda tú estás bañada -o regada, es lo de menos-en agua calentita. No cambiarías ese instante por nada, pero nadie dijo nunca que la felicidad fuese eterna. El tramo final es el peor.

Sin pensarlo demasiado, coges la alcachofa, la bajas y decides regular la temperatura hasta que el agua se pone fría tirando a tibia o viceversa. Rápidamente te pasas el agua por las extremidades inferiores mientras maldices más allá de lo impensable. Y cierras de golpe el grifo, como si de un arma asesina se tratara. Rápidamente coges la toalla, el albornoz y a tu madre si la encuentras cerca para que te dé calor. Ya te has duchado. Comienza el secado.

No, no voy a entrar en camisa de once varas explicando un secado en invierno. Eso ya, si eso, lo dejamos para posteriores semanas. Tal vez para cuando vuelva a esa ducha inmunda que me deja limpia y aseada. Seguro que me he quedado con ganas de decirle algo. Me voy al baño.

martes, 30 de noviembre de 2010

Dolor y frío...

Nicoletta Ceccoli


Asusta. Asusta el frío y asusta el dolor. El dolor causado por el frío "tangible" y por el que hiela el alma. Asusta.

Asusta ese dolor que no le deja dormir, que no permite dormir durante la noche y que no deja que duerma la mente. Asusta.

Asusta el dolor que causa el ver a un ser "invisible" para algunos cuando es tan visible para mí. El dolor no se ve, se siente. Y asusta.

Así que aun asustada por este dolor, por este frío, por la falta de sueños y por la invisibilidad que genera este blog, yo grito.

Grito contra la incomunicación dolorosa, contra el dolor conocido, contra el frío que te apaga la llama.
Grito para hacerte visible, para que al menos haya "alguien" que recuerde que aunque tu dolor y el frío marquen parte de tu existencia, para mí siempre serás la persona que más calor me ha dado y menos dolor me ha causado.

martes, 23 de noviembre de 2010

Hipérbole del amor o amor híper-volado.


- Buenos días, cariño. (Le sonríe con legañas en los ojos)
-Buenos días, amor. (Entreabre los ojos y se moja la boca seca).
(Tras dos respiraciones profundas)...
- ¿Me quieres?
- Te quiero todo. ¿Y tú a mí? (Beso sin lengua con un abrazo tipo oso).
-Hasta el infinito y más allá, ida y vuelta. ¡Te adoro! (Beso, esta vez con lengua).
(Silencio cómodo, mientras se mecen).
-Sabes que no me gusta que me adoren...
-Te adoro con tus imperfecciones. Sé que no hay nadie perfecto. Y ya nos vamos conociendo...
-¿No te vas a cansar de mí? Me da la sensación de que te aburres conmigo...
- Esa sensación tengo yo, pero al revés...
- ¡Qué va! Yo me lo paso genial contigo!
- Yo también, cariño. Y no, no te voy a dejar. Eres lo más importante en mi vida.
- ¿No encontrarás a otra persona y te cansarás de mí?
- ¿Qué acabo de decirte? (Beso contundente). Lo eres todo para mí.

Duermen durante un par de horas más, no sin haber revoloteado antes por la cama. Cuando se despiertan...
- ¿Me quieres?
- Te quiero todo. ¿Y tú a mí?


Moraleja: Epi y Blas se comunicaban así y todos los niños (y adultos) se reían con ellos... La realidad siempre supera a la ficción... ¡o no!

martes, 26 de octubre de 2010

A las brujas malas, vengan de donde vengan.


Disculpen por las palabras, pero son importantes para el buen entendimiento...



Chica, debes estar tonta para querer seguir haciendo daño con esos comentarios que ya ni duelen, ni son reales. Cuando se deja de querer a alguien es lo que tiene, que ya no merece la pena ni responderle. Te respondo desde aquí, que sé que no lees. Puede producirte urticaria en tu mundo rosa chillón, pero yo me expreso también escribiendo, no sólo moviendo mi bocaza con la melena roja al viento.

No voy a responderte en la cara que llevo acudiendo al curro con el menisco roto desde hace tiempo. Tampoco te diré que he ido a currar día a día desde hace más de una semana mala (sangrando como un cerdo en el matadero), aunque ayer mi cuerpo dijera basta. Sé que no te importa, pero es erróneo cuando dices: "menos mal que eres funcionaria porque si no ya te habrían echado del trabajo".

Lo que te jode, es que yo haya sido capaz de estudiar una carrera con todo en mi contra y luego me haya sacado una oposición tras varios intentos fallidos. Lo que te jode es que yo no me he tenido que tirar a nadie para conseguirlo y que todo proviene de mi esfuerzo. Lo que te jode es que tú jodiendo y jodiendo puedas estar un día teniendo que joder otra vez y yo no lo haya hecho. Ni lo haré.

Así que no me des lecciones de moralidad, maja. No acepto la moralidad de alguien con unos valores que se mueven más que una veleta en un día de cierzo en el Moncayo. No me vengas de puritana ahora que nos conocemos.

Lo único que duele de todo este asunto es lo que me ha dolido siempre. Que se dude de mi profesionalidad. La salud no me acompaña, es cierto. Tengo algunas enfermedades desde los 21 años, también es cierto. He pasado depresiones, lo reconozco. Pero me gano la vida honradamente y trabajo todo lo que mi cuerpo me permite. No me hables así cuando tú siempre te has aprovechado de los demás y lo sigues haciendo. Cuando trabajo doy el 100% de mí misma e intento realizarlo de forma honesta y sin complejos de ningún tipo. La salud, mi mala salud no merma ya mis ganas de vivir. Y tú y los demás tampoco podréis hacerlo. Se siente, pero si te picas.... jódete.

O para que lo entiendas... "Dientes, dientes que es lo que les jode". Y feliz que estoy.

viernes, 8 de octubre de 2010



Y te vi, al entrar al pasillo
con tus labios tornados en sonrisa sincera,
con tus ojos color aceituna y miel...

Y te sentí al unir nuestras manos,
con tu corazón latiendo arrítmico,
con tus dedos tocando mis dedos...

Y te escuché mientras me hablabas
con tu palabra serena y honesta,
con tu mirada entre cómplice y curiosa...

Y recuerdo que dijiste bien alto
"Sí quiero", consciente de que aquello
nos uniría más que cualquier otro momento...

Y desde entonces...sí, ha pasado el tiempo,
la vida nos va engullendo,
y aun cansada te recuerdo en ese instante,
donde sólo tú y yo, bailamos muy lento.







martes, 3 de agosto de 2010

A un mes vista...



En capilla me hallo. Nerviosa, atolondrada y con falta de tiempo y mucho calorro.

Creo que andaré pelín liada como para pensar en escribir. De hecho aún me quedan muchas cosas que decir y tal, pero de momento me dedicaré a decir a la persona que quiero todo lo que igual me he dejado en el tintero. Y de paso, pues me caso y eso.

¡Escribo cuando pase la "borrachera"!

viernes, 16 de julio de 2010

"Sólo" dos canciones... ¡Ben Harper!



Sí, así es que estoy, solo otra vez y aquí viene el vacío, estrellándose en él, su amor o odio no puedo encontrar en el medio he estado con brujas y he estado con una reina.  No habría funcionado de todos modos Así que ahora es un día más solitario más adelante que sólo puede pero por ahora un día más solo.  Me gustaría que hubiera algo que pudiera decir o hacer Puedo resistir todo menos la tentación de usted pero prefiero andar solo.  Prefiero caer yo entonces que me arrastra hacia abajo No habría funcionado de todos modos y ahora un día más solo más adelante que sólo puede pero por ahora un día más solo.  Ayer parece una vida atrás La que amo al día de hoy, apenas se conocen que tuve tan cerca de mi corazón, ¡ay crecer más de mí con cada lágrima caída. No habría funcionado de todos modos por lo que ahora justo otro día solo. más adelante que sólo puede pero por ahora un día más solo.



Rosas de mis amigos
Pude haberte tratado mejor
pero tu no pudiste tratarme peor
Pero es él quien rie el último
Es él quien llora el primero
A veces creo que conozco a los estraños
mejor de lo que conozco a mis amigos
Por qué un principio
tiene que significar un final

Las piedras de mis enemigos
Estas heridas se curarán
Pero no puedo sobrevivir a
las rosas de mis amigos

Cuando la última palabra ya está dicha
Y hemos sido testigos de la puesta de sol final
Todo lo que quedará será una señal
de lo que hemos dicho y hecho
Cuando todo lo que hemos tenido haya sido abandonado
las campanas de las iglesias lejanos no tocarán más
Este es el sonido de un corazón quitado
y la historia de las lágrimas de un rey

Las piedras de mis enemigos
Estas heridas se curarán
Pero no puedo sobrevivir a
las rosas de mis amigos

Esta puede ser la última vez que te vea
Perdóname por abrazarte tan fuerte
Esta puede ser la última vez que te vea
Por eso me aprovecho de este momento
Esta puede ser la última vez que te vea
Pero si me guardas en tu corazón
juntos seremos eternos
Si lo crees nunca nos separaremos


viernes, 9 de julio de 2010

Sin dobleces


Si alguien me hubiese contado hace un año y pico qué me depararía el futuro, le habría preguntado que qué se había fumado. Desde luego la vida me sorprendió entonces y lo sigue haciendo, aunque a veces se produzcan hechos desagradables y difíciles de digerir.

Claro que, desde el principio y por convicciones propias, lo tuve claro y no quise llevar mi relación como si fuera un delito. No deseaba tener esa doble vida que muchos eligen o se ven forzados a llevar. Por supuesto, todo tiene sus ventajas e inconvenientes.

Voy a cumplir 35 y en menos de dos meses me caso. Yo, que era de las que no quería casarse, ahora me emociono preparando cualquier cosita de la boda -aunque a veces me agobie, que ya queda poco tiempo-. Y no me caso ni por epatar, ni por llevar la contraria, ni nada por el estilo. Me caso porque quiero a mi pareja, porque me da la gana y estoy en mi derecho. Y a quien no le guste que se vaya rascando. Mucho me temo que ya hay varios que se están dando de golpes contra la pared. Es su problema.

El caso es que el otro día, hablando con una amiga de siempre, que también tiene una relación con una chica, me sorprendió la "cautela" con la que lleva su vida. Como si todavía estuviéramos con Paco de mandamás o nos fueran a quemar en hogueras... Me entristecí mucho por ella. Vive su relación a escondidas, se mueve por bares de ambiente y aunque todos saben, ella calla. Yo no podría vivir una relación así, no va con mi carácter. Desde luego es respetable, pero a mí me encanta pasear con mi mujer de la mano y abrazarla como hacen las parejas "convencionales". Y creo que mi amiga nunca podrá vivir así, porque no se lo permite a sí misma. Y se pierde parte del encanto.

Estoy convencida de que conocer a mi pareja ha sido lo mejor que me ha pasado en esta vida. Estoy orgullosa de ella y también de nuestra relación. Hay respeto, cariño, amor, admiración -a sabiendas de que no somos perfectas- y mucho apoyo. He madurado mucho gracias a ella y creo que ella también es una persona más completa desde que estamos juntas. No llevo doble vida y soy sincera conmigo, con ella y con el resto del mundo. Aunque les duela a algunos y otros no lo soporten. No se puede contentar a toda la gente y además es muy aburrido.

Y me pregunto: ¿A quién le importa?